Las nevadas que se han registrado en los últimos días en la región de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, originadas por los frentes fríos 11 y 12, permitirán que las comunidades aledañas aprovechen el agua de deshielo, la cual ha disminuido por la desaparición de glaciares en años recientes.
Las cimas de las dos montañas permanecen copadas de nieve y con el sol que se presenta durante el día permite que se derrita el hielo para que baje hacia los poblados cercanos y los residentes de los municipios del Estado de México puedan captarla para sus actividades domésticas.
El líquido de deshielo que desciende del Iztaccíhuatl llega hasta la cascada Salto del Agua y de ahí se distribuye a las poblaciones de Amecameca.
Las autoridades locales reconocieron que aunque el líquido que baja del Iztaccíhuatl surte a los habitantes de esa región del sur oriente de la entidad mexiquense, se requiere mejorar la infraestructura hidráulica, pues se desperdicia más del 60% del líquido de deshielo porque las redes ya son obsoletas. Las recientes temporadas de estiaje han sido de las más críticas en la historia de Amecameca porque se presentó una escasez de agua, lo que obligó a las autoridades a llevar a cabo un programa emergente de abastecimiento a través de pipas, pero resultó insuficiente para atender la demanda de la población.










