Integrantes de la Sociedad Médica Tepahtiani-Nezahualcóyotl advirtieron que hay células de personas que se dedican a inventar enfermedades para culpar a los especialistas que los atienden y criminalizarlos para obtener compensaciones económicas en agravio de los profesionales de la salud, porque creen que todos tienen mucho dinero.
“Los casos se están repitiendo, a mí me da la impresión de que son células de gente, como los montachoques que te generan un accidente, pero aquí en el acto médico, entonces qué va a pasar, al rato cualquiera va a llegar con un familiar para orquestar un cuadro clínico, buscan en internet sobre la apéndice y los síntomas y la gente se los aprende”, dijo en conferencia de prensa Sarahí Hernández Pacheco, presidenta de la agrupación a la que están adheridas 36 clínicas particulares y más de 600 médicos y enfermeras de Ciudad Neza
La también catedrática de la Universidad Nacional Autónoma de México, expuso que hay personas que se auto infringen lesiones, como darse un balazo o rozón en la pierna para que los atiendan en los sanatorios privados.
Seis de los miembros de la Sociedad Médica de Nezahualcóyotl actualmente enfrentan procesos penales en su contra y están recluidos en penales del Estado de México y de la Ciudad de México por su desempeño profesional, pero las acusaciones violan sus derechos humanos porque se han presentado diferentes irregularidades, acusaron los abogados que los defienden.
Uno de esos médicos es Víctor Manuel “N”, quien es acusado por la fiscalía capitalina por el delito de práctica indebida del servicio médico, al atender una emergencia obstétrica de un embarazo de gemelos, pero después se comprobó que la mujer tenía embarazo sicológico.
El profesional de la salud, quien no era el médico de cabecera de la paciente, sino se presentó a atenderle a una clínica particular de la alcaldía Iztacalco, por la situación en la que estaba, lleva más de 10 meses recluido en el Reclusorio Norte y el juez no ha permitido modificar la medida cautelar para que salga de prisión porque lo considera como un peligro para la sociedad, explicó Joel Alonso, su representante legal.
Durante su proceso la defensa legal ha detectado presuntas manipulaciones de los peritajes médicos y una “investigación muy oscura” para señalarlo como responsable. “La prisión preventiva que determinó el juez no se justifica bajo ninguna circunstancia y lo que buscamos es que la medida cautelar pueda cambiar para que enfrenta el proceso en libertad”, mencionó el juez.










