Entre destrozos y lesiones a integrantes del staff técnico del Sonido Kenworth fue como terminó un baile sonidero que se realizó durante la noche de este miércoles once de diciembre en el municipio de Lerma, en el Estado de México.
Parte de la agresión que se extendió por varios minutos quedó registrada por integrantes del staff sonidero, a través de videos captados por sus celulares que grabaron mientras buscaban protegerse de la lluvia de piedras, botellas y otros objetos lanzados por un grupo de sujetos.
En la grabación se puede ver que los rijosos, un grupo de aproximadamente 40 sujetos, acorralan a los técnicos, ayudantes y propietarios del Sonido Kenworth, quienes entre gritos piden parar las agresiones, que además de tener como objetivo lesionar al staff, también dejaron daños graves en el equipo de audio.
Uno de los propietarios del sonido, también conocidos como la dinastía “Najera”, compartió en sus redes sociales cerca de cinco minutos de la agresión registrada en la comunidad de San Lorenzo Huitzizilpan, grabación en la que se puede ver como los sujetos toman incluso estructuras metálicas con las que intentan lesionar a los integrantes del staff.
Horas después de la agresión, en sus mismas redes sociales, uno de los propietarios del sonido confirmó que la agresión dejó a cinco personas lesionadas y responsabilizó de la agresión a los organizadores del sonido, además de denunció que pese a las múltiples llamadas a los números de emergencia, la policía no llegó a auxiliarlos.
Aunque hasta el momento las autoridades no se han pronunciado al respecto, versiones extraoficiales indican que la agresión se originó luego de que los agresores, solicitaran al equipo sonidero una canción, la cual no habría sido concebida desatando molestia y la respuesta violenta de parte de los asistentes.
Esta nueva agresión se dio durante la noche en que al Poniente de la Ciudad de México, policías e integrantes del Sonido Cóndor se vieran envueltos en una riña que terminó con la detención de seis personas, en un operativo en el que vecinos aseguran se registraron excesos en el uso de la fuerza policial.










