Dueños de empresas gaseras e integrantes de diversas organizaciones civiles denunciaron que los grupos que controlan la venta de Gas Licuado de Petróleo (LP), en el Estado de México, se han apoderado del municipio de Toluca, así como de Villa Nicolás Romero y de al menos diez alcaldías más.
Indican que en estos lugares el crecimiento de las gaseras clandestinas se da con la complacencia de las autoridades y en detrimento de quienes operan legalmente.










