La violencia familiar se disparó más del 200% en el Estado de México durante los últimos tres años y, aunque las víctimas denuncian a sus agresores, las autoridades mexiquenses siguen sin poder evitar que estos casos escalen hasta la peor de sus consecuencias: el feminicidio.
En el sexenio de Alfredo del Mazo, los casos de violencia familiar se incrementaron más del triple en el Edomex, al pasar de 6 mil 496 incidentes en 2018, a 23 mil 23 en 2022 (entre enero y octubre). El incremento más pronunciado se suscitó a raíz del confinamiento por la pandemia de Covid-19, pues durante el último trienio la incidencia de violencia familiar aumentó 208%, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Este tipo de violencia es considerada por especialistas como una serie de manifestaciones violentas de carácter cíclico que pueden ser físicas, económicas, sexuales, psicológicas y que, en los peores casos, pueden escalar hasta el feminicidio.










